Hoja de trabajo, presupuesto e informe de restauración

Estos son los tres documentos básicos de toda restauración. Antes de entrar en los detalles de cada uno de ellos, vamos a hacer algunas consideraciones generales sobre los documentos:

1 ¿Qué es documentar?. Es recoger, ordenar, y recopilar los diferentes procesos de un trabajo de restauración.

2 ¿Para qué sirve? Para argumentar y demostrar un trabajo de conservación y restauración; para que los propietarios tengan toda la información sobre la pieza; y para ayudar al conocimiento de otros restauradores e historiadores del arte.

3 ¿En qué consiste la documentación de una pieza?. Consiste en recoger fielmente la situación del mueble antes de la restauración y reflejar todos y cada uno de los procesos, técnicas y materiales empleados en el proceso de restauración.

4 ¿Qué comprende la documentación de un mueble? Todos los documentos del proceso de restauración por medio de texto e imágenes. Ahora vamos a ver en qué consiste cada uno de ellos.

HOJA DE TRABAJO

La hoja de trabajo sirve como base para elaborar el posterior informe de restauración. Debemos realizarla delante del mueble y en ella se recogen las notas estructuradas por temas. Además, es el punto de partida para calcular los tiempos estimados, los materiales y, por lo tanto, el presupuesto para nuestro cliente.

La hoja de trabajo debe constar de los apartados que figuran en la siguiente tabla y que explicamos a continuación con cada uno de los números

 

1. Trabajo nº:
2. Fecha:
3. Propietario
 4. Tipo de objeto: (1)
5. Material con que está realizado
6. Época o estilo
7. Ebanista
8. Medidas (alto, ancho, fondo)
9. Estado del acabado
10. Pintado
11. Encerado
12. Barnizado
13. Especificación de los daños del acabado
14. Estado de los elementos accesorios
15. Tiradores
16. Elementos embutidos
17. Marquetería
18. Otros
19. Estado de la estructura
20. Desencolado
21. Partes faltantes
22. Problemas de estructura
23. Estado de la chapa
24. Funcionalidad de los elementos
25. Estado de la desinfección
26. Diagnóstico de la existencia de ataques de xilófagos
27. Necesidad de consolidación

La hoja de trabajo debe ir acompañada de fotos del estado inicial del mueble siguiendo la pauta marcada por cada uno de los procesos que habrá que realizar.

A continuación vamos a explicar cada uno de estos apartados, tal y como aparecen en la hoja de trabajo:

  1. Trabajo nº: consiste en asignar un número correlativo a todos los trabajos que realicemos.
  2. Fecha: escribe la fecha en la que estás viendo el mueble; esto te servirá para controlar y planificar tu tiempo, para saber cuándo tienes que dar el presupuesto, cuánto has tardado desde la primera visita hasta que terminas, etc.
  3. Propietario: nos sirve para ir haciendo un fichero de clientes.
  4. Tipo de objeto: aquí se especifica la tipología del mueble por ejemplo, cómoda, silla, armario, mesa de alas, etc.
  5. Material con que está realizado: se especifica la madera o maderas (caoba, nogal, etc.); si tiene incrustaciones de otros materiales (latón, marfil, etc.).
  6. Época o estilo: debemos diferenciar entre mueble de época, aquel que está realizado en un momento histórico concreto siguiendo las características de la moda de ese momento (por ejemplo, una cómoda de época Luis XV está realizada íntegramente en el siglo XVIII) y un mueble de estilo, que es aquel que tiene las características de una determinada moda pero está realizado en cualquier momento posterior en los que se retoman las modas; por ejemplo, el estilo Luis XV se retoma a mediados del siglo XIX, durante el segundo imperio de Napoleón III en Francia, y a lo largo de todo el siglo XX se han seguido haciendo reproducciones de estos muebles.
  7. Ebanista: a partir del siglo XVIII, los mejores ebanistas ingleses y franceses estampillan sus muebles; es poco frecuente encontrarse muebles estampillados y normalmente la estampilla suele aparecer en lugares poco visibles (reverso de una pata, en la madera oculta por la tapa de mármol, etc.); desde el siglo XIX, sobre todo en Inglaterra, cuando empiezan las fabricaciones en serie o la venta de muebles en establecimientos comerciales, aparecen sellos o placas con la marca del fabricante o del vendedor; por ejemplo, en España, en el siglo XX, los muebles fabricados y vendidos por Herraiz llevan su marca y el número de referencia del mueble.
  8. Medidas: el orden en el que se anotan las medidas es siempre alto, ancho y fondo.
  9. Estado del acabado: debemos observar en qué situación se encuentra el acabado del mueble para valorar qué tipo de limpieza debemos realizar.
  10. Pintado: en el mueble pintado hay que distinguir si la pintura es original o han dado unas manos de pintura.
  11. Encerado: es el tipo de acabado que suelen tener los muebles rústicos y los muebles macizos; con el tiempo suele oscurecerse impidiendo ver las vetas de la madera porque la cera atrae mucho el polvo.
  12. Barnizado: debemos distinguir entre los diferentes barnices y ver cuál es el disolvente más adecuado para limpiar el barniz; normalmente, los muebles acabados con barnices naturales tienen un brillo satinado que puede amarillear por efecto del sol que oxida el barniz. Los barnices sintéticos pueden ser brillantes o mates y suelen tener tapaporos que, con el tiempo, crean una veladura gris blanquecina en la superficie del mueble.
  13. Especificación de los daños del acabado: se trata de enumerar qué daños observamos en el acabado del mueble, qué tipo de manchas tiene y cualquier otro dato que nos ayude a decidir después cuál es la limpieza más idónea.
  14. Estado de los elementos accesorios: se trata de verificar si los elementos accesorios son originales, enumerar los que falten, si es necesario o no reemplazarlos, teniendo en cuenta que el criterio que debe respetarse es que el mueble recupere su funcionalidad, siempre documentando todo lo que no sea original para que conste en el informe de restauración.
  15. Tiradores: hay que averiguar si son originales o no; en el caso de que sean originales y falte alguno habrá que encargar a un broncista o a un tornero unas réplicas de los tiradores originales; si no son originales podemos sustituir todos por otros nuevos que sean acordes con el estilo del mueble.
  16. Elementos embutidos: pueden ser metálicos (bronce, latón), aplicaciones de madreperla o carey; en cualquier caso tienen una función decorativa en el mueble y su reposición debe ser igualmente documentada en el informe de restauración.
  17. Marquetería: normalmente, son aplicaciones decorativas de tipo geométrico o vegetal realizadas combinando chapas de diferentes maderas.
  18. Otros: aquí podemos anotar las faltas que veamos en las bisagras, llaves, etc.
  19. Estado de la estructura: es importante observar con atención en qué situación se encuentra la estructura ya que a simple vista puede parecer que no presenta problemas y, sin embargo, tener internamente importantes problemas de funcionalidad. Por tanto, hay que comprobar si el mueble se bambolea, si se mueven las patas, si las guías de los cajones funcionan, si las traseras de una cómoda o un armario están bien encajadas, si las puertas abren y cierran, etc
  20. Desencolado: enumerar los elementos que veamos que necesitan ser encolados; por ejemplos, patas, brazos de butacas, remates o copetes, etc.
  21. Partes faltantes: enumerar qué elementos faltan; por ejemplo, una pata, un remate torneado, una moldura, etc.
  22. Problemas de estructura: tenemos que comprobar si la estructura está bien encajada y bien asentada, es decir, que los ensambles no estén rotos, que el respaldo de una silla aguante el peso de la espalda, etc.
  23. Estado de la chapa: comprobar si la chapa está bien encolada, si tiene pequeñas bolsas, si al golpear la chapa suena a hueco, si faltan trozos, etc.
  24. Funcionalidad de los elementos: comprobar que los cajones abren y cierran sin forzar, que las puertas abren y cierran y quedan bien encajadas, si la tapa de una caja cierra bien y encaja bien la cerradura, etc.
  25. Estado de la desinfección: en este apartado nos ocupamos de determinar si existen daños producidos por xilófagos.
  26. Diagnóstico de la existencia de ataques de xilófagos: nos debemos fijar si existen agujeros que delaten ataques de carcoma y por el color de estos agujeros valorar si es un ataque antiguo ya curado o si, por el contrario, hay que desinfectar. Los agujeros recientes suelen tener el borde interior más claro que la superficie mientras que en los antiguos, por efecto del tiempo, han cogido un tono más oscuro y, si han sido tratados, normalmente estarán rellenos con cera.
  27. Necesidad de consolidación: por efecto de los xilófagos en el interior de la madera se producen grandes galerías que en algunos casos llegan a “vaciar” el mueble; habrá que valorar los daños producidos para que la madera recupere su densidad y su dureza y, por lo tanto, su utilidad.

 

PRESUPUESTO

En función de los trabajos que hayamos definido en la hoja de trabajo, los tiempos que hayamos calculado y los materiales que pensemos que van a ser necesarios, podremos calcular el presupuesto, sin que al cliente le tengamos que dar este detalle; lo que sí es conveniente es darle el detalle de cada mueble en el caso de que quiera restaurar varias cosas

 

INFORME DE RESTAURACION

El informe de restauración es el informe final que entregaremos a nuestro cliente y que tiene como punto de partida la hoja de trabajo y debe recoger los apartados que a continuación citamos:

  • Especificación de los daños.
  • Explicación de los procesos técnicos.
  • Especificación de los materiales utilizados.
  • Documentación fotográfica de los procesos.
  • Documentación bibliográfica, si la hubiese.

Como ves en el modelo de informe de restauración, la primera hoja coincide con la hoja de trabajo y la segunda recoge todos los trabajos realizados. A continuación puedes ver un informe en el que se han rellenado los distintos apartados; no siempre todos van a tener contenido; se trata de que sirva de guía.

INFORME DE RESTAURACIÓN, HOJA 1

1. Trabajo nº:
2. Fecha:
3. Propietario
4. Tipo de objeto:
5. Material con que está realizado
6. Época o estilo
7. Ebanista
8. Medidas (alto, ancho, fondo)
9. Estado inicial del acabado
10. Pintado
11. Encerado
12. Barnizado
13. Especificación de los daños del acabado
14. Estado inicial de los elementos accesorios
15. Tiradores
16. Elementos embutidos
17. Marquetería
18. Otros
19. Estado inicial de la estructura
20. Desencolado
21. Partes faltantes
22. Problemas de estructura
23. Estado de la chapa
24. Funcionalidad de los elementos
25. Estado inicial de la desinfección
26. Diagnóstico de la existencia de ataques de xilófagos
27. Necesidad de consolidación
INFORME DE RESTAURACIÓN, HOJA 2
28. Tratamientos y procesos técnicos aplicados:
29. Limpieza
30. Desinfección
31. Consolidación
32. Ebanistería
33. Encolado
34. Reintegración cromática
35. Acabado final

En cada uno de los apartados relativos a los tratamientos y procesos técnicos realizados tenemos que indicar:

  • Todas las intervenciones que hayamos realizado a lo largo del proceso de restauración.
  • Los materiales que hemos utilizado, no poniendo su nombre comercial sino su denominación química, por ejemplo, desinfección con paradiclorobenceno, no desinfección con Xilamón.

Las fotografías correspondientes a cada uno de los procesos, y siempre la fotografía inicial y la final en la que se pueda apreciar el trabajo realizado

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .